Te han invitado a una boda y entre el vestido, los zapatos y la peluquería, te asalta la pregunta del millón: ¿cuánto dinero dar en una boda? Tranquila, no eres la única. Aquí te doy cifras claras, factores reales y un par de verdades que nadie suele contar para que decidas sin dramas y sin arruinarte.
La cifra base: 150 euros por persona (y por qué)
Vayamos al grano. La regla general en España en 2025 es 150 euros por persona. Si vas en pareja, 300 euros. ¿De dónde sale este número? Del coste real que supone cada invitado para los novios.
Una boda en España cuesta de media entre 24.000 y 25.000 euros para unos 116 invitados. Esto incluye el banquete, la barra libre, la decoración, el fotógrafo, la música… todo. Si divides, te sale que cada comensal cuesta a los novios aproximadamente 200-210 euros. El cubierto en sí (menú + barra libre) ronda los 120-150 euros, pero hay gastos adicionales que también se reparten entre los invitados.
Por eso, dar 150 euros por persona cubre tu parte y añade un pequeño extra como regalo. No estás pagando la boda, estás contribuyendo. Y sí, es mucho dinero. Pero es la realidad actual.
Cuánto dar según tu relación con los novios
Ahora bien, esto no es matemática pura. La cantidad varía según lo cerca que estés de la pareja. Aquí van los rangos honestos:
Conocidos o compañeros de trabajo
Entre 100 y 150 euros por persona. Si apenas tienes trato con ellos fuera de la oficina o si te han invitado más por compromiso que por amistad, puedes quedarte en el mínimo. Nadie te va a juzgar. Y si decides no ir, con 50-100 euros (o un detalle bonito) vas bien.
Amigos o familiares lejanos
150-200 euros por persona. Es la zona de confort para la mayoría. Cubres el cubierto, aportas un extra razonable y quedas bien sin descuadrar tu presupuesto. Si sois pareja, entre 300 y 400 euros total.
Amigos cercanos o primos
200-300 euros por persona. Aquí hablamos de gente con la que compartes confidencias, cenas frecuentes o una relación familiar real. No es obligatorio llegar a 300, pero si puedes permitírtelo y la relación lo merece, hazlo.
Hermanos, mejores amigos o padrinos
300-500 euros por persona. Son las personas más importantes de tu vida o de la vida de los novios. El gesto cuenta, y aquí sí se espera algo más especial. Si sois un grupo de amigos íntimos, podéis uniros y hacer un regalo conjunto más contundente.
Padres o tíos muy cercanos
Más de 500 euros. Pero ojo, muchas veces los padres ya financian parte de la boda directamente (el banquete, el vestido, la música…), así que el «regalo» económico puede ser menor o incluso no existir como tal. Cada familia funciona diferente.
Qué hacer cuando tu presupuesto no da para tanto
Seamos honestas. A veces 150 euros por persona es un lujo que no puedes permitirte. Has tenido gastos inesperados, estás entre trabajos, tienes otras prioridades o simplemente no te cuadra económicamente. ¿Y sabes qué? Está bien.
Los novios que te quieren de verdad lo van a entender. No te endeudes por una boda. No sacrifiques el alquiler de marzo por quedar bien en febrero. Da lo que puedas con cariño, y si eso son 80 euros en lugar de 150, nadie (que valga la pena) va a ponerte mala cara.
Alternativas si tu presupuesto es ajustado:
Contribución en grupo. Si sois varios amigos en la misma situación, podéis juntaros y hacer un regalo conjunto. Así, entre cinco personas, 100 euros cada uno se convierten en 500 euros para los novios. Y les hace más ilusión un gesto compartido que cinco regalos pequeños por separado.
Un regalo físico con significado. Una experiencia para su luna de miel, una cena en un restaurante especial, una sesión de fotos… A veces un detalle pensado vale más que 200 euros en una transferencia.
Habla claro. Si la relación con los novios es cercana y sabes que tu situación económica no te permite aportar lo «esperado», díselo. Te sorprendería lo comprensivos que pueden ser. Prefieren tu presencia a tu dinero.
Otros factores que sí importan (y algunos que no)
Tipo de boda
No todas las bodas son iguales. Una boda de destino en la playa de Cádiz puede implicar que ya te has gastado 400 euros en vuelo y hotel. En estos casos, es completamente válido ajustar el regalo a la baja. Los novios que organizan una boda lejos de casa suelen ser conscientes de que piden un esfuerzo extra a sus invitados.
Las bodas íntimas (menos de 50 invitados) o muy exclusivas suelen esperarse regalos algo más generosos, porque la lista es reducida y has sido seleccionada específicamente.
Una gran celebración tradicional con 150 invitados sigue las reglas estándar: 150 euros por persona como base.
Si vas sola o acompañada
Si vas en pareja, multiplica la cifra base (pero no siempre al doble exacto). Si cada uno daría 150 euros, juntos podéis dar 300-350 euros en lugar de 300 estrictos. Es común y aceptado.
Si vas sola, das tu parte individual. No tienes que compensar por no llevar acompañante.
Si llevas niños
Aunque los niños coman menos (o nada si son muy pequeños), el cubierto infantil se paga igual. Añade entre 80 y 100 euros por cada niño que lleves. Sí, es un palo, pero es parte del trato.
Cómo entregar el dinero
Lo más común hoy en día es la transferencia bancaria. Muchos novios incluyen su número de cuenta en la invitación (física o digital) o crean una lista de bodas virtual. Es cómodo, práctico y evita el momento incómodo de andar con sobres el día de la boda.
Si prefieres el efectivo, ponlo en un sobre bonito con una tarjeta escrita a mano. Puedes entregarlo al inicio del banquete (a los padres o testigos) o al final, cuando te despidas. Ambas opciones son válidas.
¿Cuándo hacerlo? Lo ideal es una o dos semanas antes de la boda. Si se te pasa, hazlo justo después. Los novios no llevan la cuenta el día de la boda, créeme.
Lo que nadie te dice (pero deberías saber)
No estás obligada a arruinarte. Punto. Tu estabilidad económica va primero. Siempre.
Si no vas a la boda, puedes dar menos. De hecho, si la relación no es muy cercana y decides no asistir, un detalle de 50-100 euros (o incluso un regalo físico) es más que suficiente. No tienes que cubrir el cubierto de una comida a la que no vas.
Preguntar a otros invitados no es de mala educación. Si tienes confianza con alguien más de la lista, pregúntale qué piensa dar. Te dará perspectiva y te quitará presión.
Dar más no te convierte en mejor amiga. La cantidad no mide el afecto. Los novios lo saben. Un regalo de 150 euros con cariño vale tanto como uno de 400.
La inflación ha subido los costes, sí. Pero tu situación personal manda más. Las bodas cuestan más que hace cinco años, pero los sueldos no han subido en la misma proporción. Haz lo que puedas, no lo que «se espera».
Los novios suelen gastar más de lo que reciben. Incluso con todos los regalos de los invitados, las bodas rara vez se autofinancian. Así que no te sientas culpable por no cubrir el 100% de tu cubierto si no puedes. Ellos ya sabían en qué se metían.
A ver, que al final esto es simple. Das lo que puedas, dentro de tus posibilidades, con cariño y sin culpa. Una boda es una celebración, no una factura que tengas que saldar. Los novios que te quieren valorarán tu presencia mucho más que la cifra exacta que pongas en la transferencia. Y si alguien te hace sentir mal por dar «poco», ese es su problema, no el tuyo.
Así que respira, decide con cabeza, y disfruta del día. Que para eso te han invitado.
