A quién se le da el ramo en una boda (y quién te lo entrega a ti)

El ramo es uno de esos detalles que concentra más emoción de lo que parece. No solo por su belleza, sino por el gesto que representa. Y aquí surge la duda: ¿a quién se le da el ramo en una boda? La pregunta tiene dos caras. Por un lado, quién te lo entrega a ti antes de la ceremonia. Por otro, a quién decides dárselo tú después. Ambas decisiones son tuyas, y aquí te cuento las opciones reales que tienes para cada momento.

Quién te entrega el ramo antes de la ceremonia

Tradicionalmente, el padrino es quien te entrega el ramo cuando ya estás vestida y lista para salir hacia el altar. Es un momento íntimo, cargado de significado, donde suele haber unas palabras de ánimo o emoción. Si tienes fotógrafo, este es uno de esos instantes que merece la pena capturar.

Pero la tradición no es obligatoria. Muchas novias eligen que sea su madre, su padre, una hermana o su mejor amiga quien les entregue el ramo. Lo importante es que sea alguien especial para ti, alguien con quien quieras compartir ese momento previo a caminar hacia tu nueva vida.

Si tienes dama de honor, ella también puede ser la persona indicada. Al final, se trata de decidir con quién quieres vivir ese gesto antes de que empiece todo lo demás.

A quién entregas el ramo después de la boda

Aquí es donde la mayoría de las novias tienen dudas. Y es normal, porque hay tradiciones, expectativas familiares y, sobre todo, ganas de no equivocarte. Vamos por partes.

Opciones tradicionales

Lanzarlo a las solteras sigue siendo la opción más conocida. Te colocas de espaldas, las amigas y familiares solteras se ponen detrás y lanzas el ramo al aire. Según la tradición, quien lo atrape será la siguiente en casarse. Este momento suele hacerse después del banquete, justo antes del baile o de la tarta, aunque algunas novias lo hacen a la salida de la ceremonia.

Otra opción clásica es entregarlo en mano a tu madre o a tu abuela. Es un gesto de agradecimiento profundo, un reconocimiento a todo lo que han hecho por ti. Este momento suele emocionar mucho, tanto a quien lo recibe como a quien lo presencia.

También puedes dárselo a tu madrina, especialmente si ha sido una figura clave en tu vida o en la organización de la boda.

Opciones modernas que están funcionando

Cada vez más novias eligen entregar el ramo en mano a una amiga especial, sin lanzamiento ni sorteo. Puede ser tu mejor amiga, la persona que más te ha apoyado durante los preparativos o alguien que sabes que está pasando por un momento importante en su vida.

Otra idea que funciona muy bien es regalarlo a alguien que te ayudó en la organización. Si tu hermana, tu cuñada o una amiga han estado contigo en cada decisión, en cada prueba de vestido y en cada crisis pre-boda, este puede ser tu modo de decir gracias.

También hay quien opta por darlo a una pareja de amigos que va a casarse pronto o que llevan muchos años juntos y aún no han dado el paso. Es un gesto cariñoso y lleno de buenos deseos.

Y por supuesto, puedes quedártelo como recuerdo. Si has elegido un ramo de flores preservadas o si simplemente no quieres desprenderte de él, nadie dice que tengas que regalarlo. Es tuyo, y puedes conservarlo toda la vida si así lo decides.

Qué hacer si quieres honrar a varias personas

Este es uno de los dilemas más frecuentes. Tienes a tu madre, a tu suegra, a tu abuela, a tu mejor amiga… y no quieres que nadie se sienta excluida. Tranquila, hay soluciones.

Una opción es preparar mini ramos o réplicas de tu ramo principal. De esta forma, puedes entregar flores a varias personas sin que parezca que estás eligiendo a una sobre las demás. Algunas novias sacan pequeños ramilletes de su propio ramo y los van repartiendo.

Otra idea es combinar: quedarte con el ramo original, que es el que llevaste en la ceremonia, y regalar ramos más pequeños o detalles florales al resto. Así el tuyo sigue siendo único, pero todas las personas importantes reciben algo.

También está la opción del ramo múltiple: encargas dos o tres ramos desde el principio. Uno para ti, que conservarás como recuerdo. Otro para lanzar o regalar. Y si es necesario, un tercero para entregar a la Virgen si tu boda es religiosa. De este modo, nadie se queda fuera y tú tienes el control total sobre cada gesto.

Formas originales de entregar el ramo (sin lanzarlo)

Si no te convence la idea del lanzamiento tradicional pero quieres que haya emoción y sorpresa, aquí van algunas alternativas que están triunfando en bodas actuales.

El juego de las cintas consiste en sujetar varias cintas de colores al ramo. Cada invitada que quiera participar elige una cinta. Tú, poco a poco, vas cortando las cintas al azar. La última persona que quede con su cinta intacta se lleva el ramo.

Acertijos o trivias sobre vosotros también funcionan muy bien. Haces unas cuantas preguntas relacionadas con vuestra historia de pareja, y quien más acierte gana el ramo. Es divertido, original y hace que todos participen.

Sorteo con papelitos: escribes tu nombre en un papel, lo doblas y lo mezclas con muchos otros en una cesta. Quien saque el papel con tu nombre, gana.

Lanzar desde un balcón o terraza mientras las invitadas esperan abajo es otra opción visual y diferente. Además, las fotos quedan espectaculares.

También hay quien organiza juegos de baile, el juego de las sillas o incluso papa caliente con el ramo como premio. La idea es que sea un momento divertido, no una obligación incómoda.

Cómo decidir sin equivocarte

Al final, la decisión es tuya. No hay una respuesta correcta ni incorrecta. Pero si necesitas un poco de claridad, aquí van algunos consejos que pueden ayudarte.

Piensa en quién ha estado contigo en los momentos clave. No solo en la boda, sino en tu vida. A veces la respuesta está ahí, en esa persona que siempre ha estado cuando la has necesitado.

No te dejes presionar por expectativas ajenas. Ni de tu familia, ni de tus amigas, ni de lo que se supone que deberías hacer. Es tu boda, y este gesto tiene que salir de ti.

Considera el estilo de tu boda. Si has organizado una boda clásica y elegante, puede que tenga sentido entregar el ramo a tu madre o seguir la tradición del lanzamiento. Si tu boda es más informal y moderna, quizá prefieras regalarlo en mano a una amiga o incluso quedártelo.

Confía en tu instinto. A veces pensamos demasiado las cosas. Si cuando piensas en entregar el ramo a alguien en concreto se te pone un nudo en la garganta, esa es tu respuesta.

El ramo es un símbolo, pero sobre todo es un gesto. Y como todo gesto sincero, no necesita justificación. Hazlo como lo sientas, en el momento que te parezca, con la persona que elijas. Esa será siempre la decisión correcta.

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koessler.buisness@gmail.com
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