Poner la plancha al máximo no te dará mejores resultados, solo te quemará el pelo. La temperatura ideal depende de tu tipo de cabello, y elegirla bien marca la diferencia entre un alisado profesional que dura días y un desastre seco y quebradizo. Te cuento exactamente a cuántos grados debe estar la plancha para el cabello según tu melena.
Por qué la temperatura de la plancha importa más de lo que crees
Tu cabello está hecho de queratina, una proteína que le da estructura y resistencia. Cuando aplicas calor con la plancha, rompes temporalmente los enlaces que mantienen esa forma natural y creas otros nuevos. Hasta ahí, perfecto.
El problema llega cuando usas más temperatura de la necesaria. El calor excesivo no solo rompe esos enlaces, también destruye los aceites naturales que mantienen tu cabello hidratado y puede dañar permanentemente la cutícula. El resultado: pelo seco, sin brillo, con puntas abiertas y que se quiebra al menor roce.
Pero tampoco sirve de nada poner la plancha a temperatura mínima si tu pelo es grueso y rizado. Solo conseguirás pasar la plancha mil veces por el mismo mechón, y esa exposición prolongada al calor termina siendo igual de dañina.
La clave está en encontrar la temperatura mínima que te permita alisar con una sola pasada. Ni más, ni menos.
La temperatura ideal según tu tipo de cabello
Cabello fino o frágil: 120°C a 150°C
Si tienes el pelo fino, delgado o debilitado por tratamientos anteriores, este es tu rango. El cabello fino es mucho más sensible al calor porque tiene menos capas de cutícula que lo protejan.
Temperatura recomendada: Empieza probando a 120°C en un mechón discreto. Si ves que no se alisa bien, sube gradualmente hasta los 150°C como máximo.
Un consejo: si tu pelo es fino pero sano, puedes trabajar a 150°C sin problema. Si está debilitado o ves puntas abiertas, quédate en los 120°C aunque tardes un poco más.
Cabello normal o ligeramente ondulado: 150°C a 180°C
Tienes suerte. Este tipo de cabello es el más versátil y admite un rango amplio de temperaturas. Si tu pelo es liso o tiene solo una ligera onda, no necesitas mucho calor para moldearlo.
Temperatura recomendada: Entre 160°C y 180°C es perfecto. Con estas temperaturas conseguirás un alisado suave que dura sin castigar la fibra capilar.
Si tu pelo es casi liso de base, mantente en los 130°C a 160°C. No necesitas más y así evitas deshidratarlo innecesariamente.
Cabello grueso o resistente: 190°C a 210°C
El cabello grueso tiene más estructura y densidad, lo que significa que necesita más calor para moldearse. Pero ojo, grueso no significa indestructible.
Temperatura recomendada: Entre 190°C y 210°C. Este rango te permitirá alisar melenas abundantes y densas sin tener que pasar la plancha varias veces.
Nunca superes los 210°C en casa. Las temperaturas de 230°C están reservadas exclusivamente para tratamientos profesionales como sellado de keratina, y siempre en manos de un estilista que sabe exactamente lo que hace.
Cabello rizado o muy rizado: 160°C a 210°C
Aquí la temperatura depende del grosor del rizo y de su resistencia. Los rizos finos y afros son muy sensibles, mientras que los rizos gruesos y definidos aguantan más calor.
Temperatura recomendada:
- Rizos finos o afros: 160°C a 180°C máximo. Este tipo de cabello suele ser más frágil de lo que parece.
- Rizos gruesos y sanos: 190°C a 210°C. Necesitarás ese calor para conseguir un alisado duradero.
Ten en cuenta que si planchas tu pelo rizado con demasiada frecuencia y a temperaturas muy altas, puedes alterar permanentemente la estructura del rizo. Cuando vuelvas a dejarlo natural, puede que no se forme igual.
Cabello teñido, decolorado o con tratamientos químicos: 150°C a 180°C
Los procesos químicos debilitan la fibra capilar aunque tu pelo sea grueso de base. La decoloración, los tintes globales, las mechas y los alisados permanentes adelgazan el cabello y lo hacen más poroso.
Temperatura recomendada: Baja la temperatura entre 20°C y 30°C respecto a lo que usarías normalmente. Si tienes el pelo grueso pero teñido, trabaja entre 160°C y 180°C en lugar de subirlo a 200°C.
El cabello procesado químicamente pierde humedad más rápido y se reseca antes. Menos calor, más protección.
Extensiones o cabello sintético: 60°C a 100°C
El cabello sintético no aguanta nada. Las extensiones de fibra sintética se pueden derretir literalmente si usas temperaturas normales.
Temperatura recomendada: Empieza a 60°C y haz una prueba en una sección escondida. Si todo va bien, puedes subir hasta 100°C como máximo absoluto.
Si tus extensiones son de cabello natural, puedes tratarlas como tu propio pelo y seguir las recomendaciones anteriores según el tipo de cabello de la extensión.
Cómo saber si estás usando la temperatura correcta
No siempre tienes claro si has acertado con los grados. Aquí tienes las señales que te dirán si vas por buen camino o si estás quemando tu melena sin darte cuenta.
Señales de que la temperatura es demasiado alta:
- El pelo humea al pasar la plancha (literal, si ves humo, baja YA)
- Al tocar el mechón recién planchado te quema la mano
- El cabello queda crujiente o demasiado rígido
- Notas olor a quemado
- El pelo pierde brillo y se ve opaco después de plancharlo
Señales de que la temperatura es demasiado baja:
- Tienes que pasar la plancha 3, 4 o 5 veces por el mismo mechón
- El alisado no se mantiene ni una hora
- El pelo sigue con ondas o encrespado después de plancharlo
- Te pasas más de 20 minutos intentando domarlo
El truco de la mano: Justo después de pasar la plancha por un mechón, pasa tu mano por ese cabello. Si está tan caliente que no puedes mantener la mano más de 2 segundos, la temperatura es excesiva. Si está caliente pero tolerable, has dado en el clavo.
Tres errores que arruinan tu pelo aunque uses la temperatura correcta
Puedes tener la temperatura perfecta y aun así destrozar tu cabello si cometes estos errores clásicos.
1. Planchar el cabello húmedo o mojado
Este es el peor de todos. Cuando planchas el pelo húmedo, literalmente lo estás cocinando desde dentro. El agua dentro de la fibra capilar se evapora de golpe con el calor y revienta la cutícula.
El pelo debe estar completamente seco antes de usar la plancha. Sécalo bien con el secador o déjalo secar al aire. Nada de atajos.
2. Pasar la plancha varias veces por el mismo mechón
Cada pasada es una exposición al calor. Si necesitas pasar la plancha 4 o 5 veces por el mismo sitio, significa que la temperatura es demasiado baja o que tu plancha no es buena.
Sube un poco la temperatura y trabaja con mechones finos. Una sola pasada lenta y bien hecha es infinitamente mejor que cinco pasadas rápidas.
3. No usar protector térmico
El protector térmico no es opcional, es obligatorio. Este producto crea una barrera entre tu cabello y el calor directo de la plancha, sellando la humedad y reduciendo el daño.
Aplícalo siempre en todo el cabello antes de planchar, prestando especial atención a medios y puntas que son las zonas más frágiles. Y respeta el límite de temperatura que indique el producto: si tu protector aguanta hasta 180°C, no pongas la plancha a 210°C porque perderá toda su eficacia.
La regla de oro para un alisado perfecto y saludable
Si tuviera que resumirte todo en una frase, sería esta: usa la temperatura más baja que te funcione, protege siempre tu cabello y pasa la plancha una sola vez por mechón.
Las planchas modernas con placas de cerámica, turmalina o titanio distribuyen el calor de forma homogénea y te permiten trabajar a temperaturas más bajas con mejores resultados. Si tu plancha tiene 10 años y solo tiene un botón de encendido/apagado, probablemente sea hora de cambiarla.
Y recuerda: el cabello sano siempre se ve más bonito que el cabello perfectamente liso pero quemado. Ajusta esos grados, invierte en un buen protector térmico y dale a tu melena el descanso que merece entre sesión y sesión de plancha.
Tu pelo te lo agradecerá.
