Sí, puedes cortarte el pelo con luna menguante sin problema. De hecho, es una de las fases más recomendadas si buscas que tu corte dure más tiempo sin necesidad de retoques constantes. Te cuento exactamente qué efectos tiene sobre tu melena y si te conviene según lo que estés buscando.
Qué pasa si te cortas el pelo en luna menguante
Cuando te cortas el cabello durante la luna menguante, el efecto principal es que tu pelo crece más despacio. Esto no significa que se detenga ni que pierda fuerza, simplemente que el ritmo de crecimiento se ralentiza.
Para muchas mujeres, esto es justo lo que necesitan. Si acabas de hacerte un corte con líneas definidas, un flequillo perfecto o un estilo estructurado, lo último que quieres es volver a la peluquería en tres semanas porque ya perdió la forma.
Además, la luna menguante se asocia con un momento de equilibrio para el cuero cabelludo. Tu pelo no está en modo crecimiento acelerado, lo que permite que las fibras capilares se fortalezcan desde la raíz en lugar de estirarse rápidamente.
Para quién es ideal cortarse el pelo en luna menguante
Esta fase lunar te viene perfecta si te identificas con alguna de estas situaciones:
Llevas un corte corto o con forma definida. Los estilos como el bob, el pixie, el bixie o cualquier corte estructurado necesitan mantenimiento frecuente para conservar su silueta. Si te cortas en luna menguante, ganarás semanas extras antes de que empiece a descontrolarse.
Quieres espaciar las visitas a la peluquería. Ir cada mes al salón puede ser costoso y requiere tiempo. Cortarte en esta fase te ayuda a alargar los intervalos entre cita y cita sin que tu pelo luzca descuidado.
Acabas de teñirte o decolorarte. El color dura más cuando el cabello crece lento. Si coordinas tu corte con luna menguante después de un cambio de color, mantendrás el tono fresco por más tiempo y retrasarás la aparición de las raíces.
Tu cabello está maltratado. Si has abusado de planchas, secadores, tintes o tratamientos químicos, la luna menguante favorece que tu pelo se recupere en lugar de crecer débil y quebradizo. Es como darle un respiro para que sane antes de seguir estirándose.
Para quién NO es recomendable
Ahora bien, si tu objetivo es tener una melena larga y abundante cuanto antes, la luna menguante no es tu mejor aliada.
Evita cortarte en esta fase si estás dejándote crecer el pelo después de un corte muy corto o si quieres recuperar largo tras sanear puntas muy dañadas. En esos casos, te conviene más la luna creciente, que estimula el crecimiento rápido.
Tampoco es ideal si buscas volumen y densidad inmediata. Para eso, la luna llena suele recomendarse más porque potencia la regeneración capilar profunda.
Otros beneficios de la luna menguante para tu cabello
Más allá del corte, esta fase lunar tiene ventajas adicionales que puedes aprovechar:
Es el mejor momento para teñir o decolorar. El cuerpo y el cuero cabelludo están en equilibrio, lo que significa que toleran mejor los procesos químicos agresivos. El color se fija con más intensidad y dura más tiempo.
Ideal para depilarte. Si aplicas el mismo principio al vello corporal, notarás que tarda más en salir. Perfecta sincronización si quieres combinar corte de pelo y depilación en la misma semana.
Tratamientos de alisado o permanentes duran más. Como el cabello crece despacio, cualquier cambio estructural que hagas (alisado japonés, keratina, permanente rizada) mantendrá su efecto durante más tiempo.
¿Tiene base científica cortarse el pelo según la luna?
Vamos a ser honestas: no hay estudios científicos que respalden la relación directa entre las fases lunares y el crecimiento del cabello. La idea viene de tradiciones ancestrales que asocian los ciclos de la luna con procesos naturales, igual que las mareas o los cultivos.
Dicho esto, miles de mujeres siguen esta práctica y sienten que les funciona. Puede ser efecto placebo, puede ser coincidencia o puede ser que haya algo que la ciencia todavía no ha medido. Lo importante es que si te ayuda a organizarte mejor, a cuidar tu pelo con más atención o simplemente te hace sentir bien, adelante.
Piensa en ello como un ritual de autocuidado más que como una fórmula mágica. Si te da estructura, te motiva a cuidarte mejor y te hace sentir conectada con tu rutina de belleza, ya tiene valor. Y si pruebas y no notas diferencia, tampoco pasa nada. Tu pelo seguirá estando bien.
Al final, lo que importa es que elijas el momento que mejor se adapte a tus necesidades reales. La luna puede ser una guía útil, pero tú conoces tu cabello mejor que nadie.
