A qué hora empieza una boda de tarde ?

Una boda de tarde suele empezar entre las 17h y las 20h, pero el horario perfecto depende de la estación del año y de la luz disponible. Te cuento cuál es la mejor hora para tu ceremonia según el mes en que te cases y cómo calcular el timing sin complicarte la vida.

Qué se considera una boda de tarde (y qué no)

Aquí hay bastante confusión, así que vamos a aclararlo de entrada. Una boda de tarde es aquella cuya ceremonia comienza desde las 17h hasta el atardecer, según la época del año. En verano, esto puede ser incluso las 19h30 o 20h. En invierno, puede ser las 17h y ya está oscureciendo.

Una boda de noche, en cambio, arranca cuando ya ha caído el sol: después de las 20h en verano o de las 19h en invierno. La diferencia principal es la luz natural disponible para la ceremonia y el reportaje fotográfico.

Si buscas aprovechar los últimos rayos de sol para las fotos pero no quieres una boda a pleno día, lo tuyo es una boda de tarde.

El horario ideal según la estación del año

No existe una hora universal para todas las bodas de tarde. La clave está en saber a qué hora se pone el sol el día de tu boda y trabajar hacia atrás desde ahí.

Primavera y otoño (marzo a mayo / septiembre a noviembre)

Horario recomendado: entre las 17h y las 18h.

En estas estaciones, el sol se pone entre las 19h y las 21h, dependiendo del mes exacto. Si empiezas la ceremonia a las 17h30, sales sobre las 18h y aún tienes luz natural hasta las 19h30 o 20h para el reportaje de pareja. Perfecto para capturar esa luz dorada del atardecer sin prisas.

Además, las temperaturas son agradables. Ni frío extremo ni calor sofocante. Tus invitados estarán cómodos y tú no tendrás que preocuparte por el sudor arruinando el maquillaje o por mantas para la ceremonia.

Verano (junio a agosto)

Horario recomendado: entre las 18h30 y las 19h30.

El verano te regala días larguísimos. En julio, el sol no se pone hasta las 22h o incluso más tarde. Esto te permite empezar la ceremonia a las 19h sin perder ni un rayo de luz para las fotos.

La gran ventaja: evitas las horas de más calor. A las 16h, en pleno agosto andaluz, tus invitados estarían derritiéndose. A las 19h, la temperatura ha bajado y todo el mundo puede disfrutar sin agobios.

Además, tienes margen de sobra para el reportaje. Incluso si terminas la ceremonia a las 19h30 y dedicas media hora a fotos con los invitados, aún te quedan dos horas de luz para el reportaje de pareja.

Invierno (diciembre a febrero)

Horario recomendado: entre las 16h y las 17h como muy tarde.

En invierno, anochece rápido. Sobre las 18h ya está prácticamente oscuro. Si quieres algo de luz natural para la ceremonia y al menos unas pocas fotos con sol, necesitas empezar pronto.

Una ceremonia a las 16h30 te da margen para salir a las 17h, hacer fotos rápidas con los invitados mientras aún hay algo de luz y llegar al cóctel sobre las 18h. A partir de ahí, todo será con iluminación artificial, pero al menos la ceremonia tendrá ese toque cálido de la luz natural.

Si te casas en diciembre o enero y la idea de luz natural no te importa demasiado, puedes empezar más tarde. Pero ten en cuenta que las fotos de atardecer serán prácticamente imposibles.

Cómo calcular el timing completo de tu boda de tarde

Ahora que ya sabes a qué hora empezar la ceremonia, te toca calcular el resto del día. Aquí va un ejemplo práctico con una ceremonia a las 18h:

18h: Comienza la ceremonia (los invitados deben llegar 10-15 minutos antes).

18h30-18h45: Termina la ceremonia. Abrazos, enhorabuenas, primeras fotos con familiares.

18h45-19h15: Fotos con invitados, lanzamiento de arroz o pétalos, despedida hacia el lugar del banquete.

19h15-19h30: Traslado (si la finca está a 20-30 minutos, ajusta este tiempo).

19h30: Los invitados empiezan el cóctel. Vosotros os vais al reportaje de pareja.

20h-20h15: Llegáis al cóctel, hacéis vuestra entrada con música, os mezclais con los invitados.

21h30-22h: Entrada al salón del banquete. Empieza la cena.

00h-01h: Termina la cena. Corte de tarta, baile nupcial, discursos si los hay.

01h-03h/04h: Barra libre y fiesta hasta donde aguante la gente (o hasta donde permita el contrato con la finca).

Este es un timing estándar, pero cada boda es un mundo. Si tu ceremonia es religiosa y dura una hora entera, ajusta todo media hora más tarde. Si la finca está a 10 minutos del lugar de la ceremonia, ganas tiempo.

Lo importante es dejar márgenes. No calcules que si la ceremonia acaba a las 19h, el cóctel empieza a las 19h. Siempre hay pequeños retrasos: alguien que llega tarde, fotos que se alargan, tráfico inesperado. Deja al menos 30-45 minutos de colchón entre cada bloque.

Tres consejos prácticos antes de fijar la hora

1. Consulta la hora exacta de la puesta de sol

No lo hagas a ojo. Entra en cualquier web de meteorología o busca «hora puesta de sol» + tu ciudad + la fecha de tu boda. Esa es tu referencia principal. Si el sol se pone a las 20h30 y quieres fotos con luz natural, no puedes empezar la ceremonia a las 19h30. Matemáticas básicas.

2. Deja siempre márgenes de tiempo

Entre la ceremonia y el cóctel, entre el cóctel y la cena, entre cada momento. No vivas pegada al reloj el día de tu boda. Si calculas todo al minuto, cualquier pequeño imprevisto te estresará. Y siempre hay imprevistos: la tía que se pierde, el fotógrafo que quiere una foto más, el tráfico.

Calcula media hora extra en cada transición. Si no la necesitas, genial. Si la necesitas, te salvas de un disgusto.

3. Piensa en tus invitados

¿Muchos de ellos trabajan el sábado por la mañana? Mejor empezar sobre las 18h30 o 19h para que puedan llegar sin agobios. ¿La mayoría viene de fuera y necesita tiempo para instalarse? Quizá las 17h30 funcione mejor.

Si tienes invitados mayores que cenan pronto, una boda que empieza a las 20h y cena a las 23h puede resultarles pesada. Si son todos veinteañeros acostumbrados a cenar tarde, no habrá problema.

El horario perfecto es el que funciona para ti y para la gente a la que quieres a tu lado. Habla con tu finca o restaurante, pregúntales qué horarios suelen funcionar mejor según su experiencia y construye tu timing desde ahí. Al final, lo que importa es que disfrutes cada minuto sin estar pendiente del reloj ni corriendo de un sitio a otro. El resto fluye solo.

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koessler.buisness@gmail.com
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